domingo, 27 de noviembre de 2016
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Abrigando al Invierno
Antes, en días como hoy solía acudir a ti, hoy es uno de esos días fríos, inhóspitos y extraños. ¡Hoy te echo de menos! y recuerdo sin querer detalles que antes pasaban desapercibidos, así como un beso caliente en medio del aire frío, en medio de la calle, así sin más, un abrazo, una caricia, una palabra azarosa, un pensamiento en voz alta, una pregunta, una preocupación, una sonrisa complaciente, una conversación, un te quiero y quizá un guiño. Echo de menos ese impulso que nos llenaba de calor, de alegría y con ello la felicidad dejaba de ser un concepto para manifestarse en un hecho. Ahora, como si fuera un sueño, todo esto se ha esfumado y esa brisa fría sigue su curso azotando a otras personas que al igual que yo caminan solas.
Todo aquello que consideraba rutina, monotonía y por lo tanto que formaba parte de mi día a día, ha cesado, ha terminado, como si se hubiera puesto un punto y final brusco y desmedido, acabando quizá con algún otro final. Es por ello, que el otoño ha llegado por fin y las hojas caen, haciendo montones pardos y desnudando los arboles, y mientras esto sucede, me observo y atiendo a mis sensaciones y siento que confluyo con aquello que me rodea, como si despertara de esa historia que duró durante tantos años y que fue hermosa y que a pesar de los capítulos y sus montañas rusas, resultaron felices y plenos.
Tal día como hoy, me acostumbro a esto que la gente llama "soledad".
Todo aquello que consideraba rutina, monotonía y por lo tanto que formaba parte de mi día a día, ha cesado, ha terminado, como si se hubiera puesto un punto y final brusco y desmedido, acabando quizá con algún otro final. Es por ello, que el otoño ha llegado por fin y las hojas caen, haciendo montones pardos y desnudando los arboles, y mientras esto sucede, me observo y atiendo a mis sensaciones y siento que confluyo con aquello que me rodea, como si despertara de esa historia que duró durante tantos años y que fue hermosa y que a pesar de los capítulos y sus montañas rusas, resultaron felices y plenos.
Tal día como hoy, me acostumbro a esto que la gente llama "soledad".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)