Cuando el hombre empieza de nuevo a construir un palacio debe de hacerlo despacio y con precisión, cuidando cada parte del palacio.
Hay hombres que ya nacen con palacios construidos y pasan la vida sin saber que es construir, y sin saber que mientras se construye un palacio también se está construyendo el mismo, y cuando esto es así, se construye un hombre extraordinario.