miércoles, 20 de septiembre de 2017

Carta N.

Era febrero, y la primavera aún no había hecho su aparición, y las calles eran húmedas y el tiempo en Valencia era frío, quizá tanto como los sentimientos que en mi reinaban.
No había calor en mi corazón, y las ideas sobre el amor estaban tan lejos de mi que casi no percibía ni el concepto, ni la sensación que a todos alguna vez nos ha abrazado ese sentimiento. Era una persona entregada a mi trabajo, a mis amigos y a los placeres que ofrecía la vida, y que en la ciudad se podían conseguir con facilidad... 
Tiempo atrás, había sido "derrotado pero no destruido" y en esa faceta de la vida me sentía abatido, así que deseche toda posibilidad de enamorarme, de compartir el restos de mis días con alguien, y en cierta medida era feliz, y disponía de lo esencial para crecer como persona, para avanzar como hacen los barcos con una buena brisa, y llevaba el timón firme, sobrepasando grandes olas, y dejándome llevar cuando amainaba el temporal, y entonces disfrutaba de las aguas tranquilas. 
Todo en mi era sereno, calmado, tranquilo, nada me movía las entrañas, salvo las curiosidades que ofrece la psicología, y las consecuencias que producen muchos hechos, incluso la etiologia de los procesos que lleva a cabo la mente y el cuerpo.. era apasionante, pero aun así era externo a mi. 
Más tarde, a principios de Marzo, algo extraño pasó, algo en mi cambio, algo intenso despertaba en mi y la vida brillaba y relucía, como cuando en medio de la oscuridad divisas luces y estas deslumbran. Sin quererlo, allí estaba ella, una chica preciosa, con talento y que disfrutaba de su compañía, las conversaciones eran completas, no había nada de lo que no se pudiera hablar, y la comunicación era la justa para llegar a entendernos, y me sentía atraído por ella, su figura realzaba sus encantos, y sus labios eran las curvas más peligrosas, porque no quería besarle, y esto hacía que lo prohibido fuera divertido, y me divertía como si de un juego se tratara, hasta que uno peca... y cuando se peca, se quiere más. Y todo esto, era más aparente cuando se combinaba con su forma de ser, tan divertida y atrevida como yo, y su inteligencia era manifiesta en su conducta, y esto era pura insinuación, y  me atraía más, y esto era razonable, pero también crecía en mi algo, una emoción, un sentimiento que latía tan fuerte como mi corazón... Y cada momento con ella era único, y el tiempo pasaba, desapercibido, rápido y violento, las horas me azotaban con suavidad, tanto como las caricias que tardaban sus manos al recorrer mi cuerpo, y juraría que soy un hombre de talla mediana, porque sus dedos nunca acababan de recorrer mis extremidades, mi torso.

Han pasado ya seis meses de todo aquello, y me encuentro con ella cada día, y siento que es la mujer de mi vida, y la compañera de mis días,  y me siento enamorado y la amo, y noto calor dentro de mi, y ella se ha convertido en mi hogar. Y si describiera cada momento, escribiría un libro y son demasiados momentos y experiencias compartidas, y aún deseo levantarme a su lado y anochecer apoyado en su pecho, "y dormir, soñar y tal vez morir". 

Acabar diciendo, que soy afortunado. 














domingo, 20 de agosto de 2017

Mar

Ahogarse en uno mismo es como intentar nadar en un mar, y no saber como como mover los brazos, las piernas, o mover la cabeza de tal forma que las olas no te hagan tragar un poco de agua salada. Luchar contra este destino es acabar ahogado, pues te quedas sin energías, sin fuerzas y con ello dejas de mover aleatoriamente las partes del cuerpo y cedes a la fuerza de las corrientes que te adentran a lo más profundo. Quizá luchar a contracorriente no sea la mejor decisión, no se puede nadar si no se sabe, pero sí se puede buscar estrategias para mantenerte a flote, para no ceder a la presión marina, o quizá también se puede una vez en calma, recordar como mover las extremidades de tal forma que consigas nadar por la superficie sin necesidad de morir ahogado. Una vez se consigue avanzar, la confianza te dar un gran poder y una buena oportunidad para tomar mejores decisiones. 

jueves, 10 de agosto de 2017

La zona de la inconformidad

La alusión a la zona de confort, como esta composición indica hace evidente la zona en la que nos encontramos seguros y protegidos, esto hace mención a las situaciones que conocemos y que por ende creemos que controlamos, aunque no tiene porque ser así. Esto puede deberse en la mayoría de casos a una cultura capitalista en la que cuanto más se tiene más seguro te sientes porque tienes recursos para protegerte ante cualquier "amenaza", una amenaza que muchas veces no existe, también de políticas que mediante derechos y leyes nos envuelven en un aro de conformidad y espacio reducido de control, el cual se transforma en descontrol cada vez que éste se abre, y hay que descubrir la novedad del mundo, un tanto controvertido ante la inminente globalización, en fin las causas de esta zona son diversas, lo que preocupa es la consecuencia psicológica.

Y para empezar con una de las consecuencias, citaré palabras de Heráclito "el agua es la muerte de la tierra; el aire la muerte del agua; el fuego, la del aire y así sucesivamente". Y también hay que recordar que normalmente se olvida de "por dónde va el camino", y a lo que en una de las profundas meditaciones de Marco Aurelio añade; "los hombres suelen discutir sobre lo que tienen los hombres habitualmente ante sus ojos, sobre la razón que preside el orden del universo; y desdeñan como ajeno todo lo que a ellos les sucede a diario".

¿Qué son estas grandes palabras? y ¿como se relaciona con la zona de confort? y más aún ¿que consecuencias tiene que ver con la psicología del individuo? 

Para más palabras, ante unas imágenes que pueden servirnos de utilidad para continuar con la explicación





¿Qué son estos datos? y ¿que tiene que ver con esta redacción? 

La relación reside en el olvido, la desesperación, la indiferencia y la identificación de la normalidad de nuestra identidad como centro de nuestra zona de confort. 
La zona de confort que reside dentro de un individuo provoca el estancamiento y la visión unidimensional de sus propios pensamientos, emociones y conductas, tras esta obviedad, se podría decir que las personas se relacionan con aquello que entra dentro de su zona de confort perdiendo de vista lo ajeno, es decir  lo que sale de ellos mismo, este egocentrismo propio de edad de la civilización menos avanzadas, provoca como se ven en las imágenes una desigualdad en términos de prioridad sobre aspectos sociales y culturales. 
Esta cultura que exacerba la propia individualidad nos hace olvidar nuestro compromiso con el resto, ante la falta de recursos frente al afrontamiento, provoca una desesperación silenciosa que automáticamente precede a un olvido selectivo ante todo aquello que se encuentra fuera de nosotros, y como consecuencia solo identificamos estímulos los cuales se identifican con nuestra visión del mundo. Esto no es más que negación y miedo. 
Pero esto no es nuevo, se da día a día, y seguimos olvidando que formamos parte de un mundo profundamente conectado y que la mayoría de cosas se hayan relacionadas y que la zona de confort no es más que una estrategia de control. Control o intento de control sobre nosotros mismos y sobre lo demás, que se traduce en la banalidad del placer y satisfacción subjetiva. Esto alimenta una parte de nosotros y que de forma circundante se reproduce constantemente. 
Si de verdad se quiere control, hay que aprender que el descontrol no es más que una parte de este y cuando esto se entiende, el confort se vuelve contradictorio y a veces doloroso, pero el dolor es pasajero y el aprendizaje queda como una marca de guerra que perdura y amplia nuestra visión de "zona de confort". 

Un ejemplo practico: yo me siento de tal manera, y aunque muchas veces no se sepa separar cognición, emoción y conducta, se actúa como una, como si se enviara a un solo soldado para combatir una guerra, en vez de divisar un caballo, una reina y un rey, solo movemos una pieza como si fuera este el único héroe, la estrategia queda por lo tanto en pañales y acabamos enseguida abatidos, y da miedo ir a la guerra y morir, y ¡la idea de tan solo sangrar horroriza!, así que nos quedamos en la trastienda y alimentamos nuestros miedos olvidándonos de la guerra, del caballo, la reina y el rey. Mientras el soldado escucha "despacito" y la guerra de siria continua. 








sábado, 5 de agosto de 2017

El desierto

Disfrutar de la vida, de las cosas cotidianas, de los placeres que la sociedad vende a  un precio ridículo me resulta asfixiante, porque a manos de cualquiera prolifera la desidia por la vida en sí misma y sus magna y plena apariencia. Y esto nos hace olvidar el sentido de muchas de las cosas por las cuales la humanidad persigue.
Me abruma como la burguesía y la exigencia del siglo XXI acoge en sus entrañas el desencanto de los propios valores que nos trajo hasta este punto de la historia, el desgarro de lo practico por la avaricia del descontento de los corazones rotos, de la felicidad como arma a tomar y el desempeño del amor por una sangrienta batalla que rompe los tejidos de la verdad y olvida la diversidad como regla para la supervivencia, ofreciendo una visión obceca de la versión singular y determinista con la que se trata lo vivo, lo muerto y lo inmaterial, y a veces bajo "insights" premeditados existe la conciencia de la interrelación de todas las cosas, las cuales nosotros como parte del mundo formamos parte.
Es como si la persona viviera en un profundo sueño y para despertar solo pudiera hacerlo física, mental o emocionalmente, es como si todo se viera desde una sola lupa, en vez de usar las "3 lupas" para observar certeramente quien es o que está pasando a su alrededor, es como si viviéramos separados de nosotros mismos y estuviéramos entregados a aquellos aspectos a los cuales aspiramos a mantener ora calma, ora seguridad, en vez de aventurarse a descubrir la dimensionalidad con la que se es.
Claro que, el optimismo pasivo es una opción para vencer la cronicidad de las almas errantes, que velan por todos nosotros mientras dormimos o soñamos, ergo no hay distinción entre personas, eso es cierto, pero si lo hay bajo las condiciones en las que se hayan, las cuales afectan como bien se sabe a la forma en la que se comporta, piensa y siente, y eso es lo que modela a la persona, y que irónicamente se la juzga, sin saber que nosotros podemos convertirnos en algo peor.
¿Hay esperanza?  supongo que es lo único que no se pierde, si esta desapareciera la humanidad seria esclava del sistema que la propia humanidad crea.






miércoles, 17 de mayo de 2017

lunes, 24 de abril de 2017

Día 1

Estaba acostado en una cama que no era la mía, y a mi lado yacía ella, también tumbada y hermosa, y su rostro se veía a media luz, la poca que permitía entrar las cortinas verdes reseda. Este haz también dejaba ver la habitación que a media penumbra alumbraba los muebles que  la decoraban, los cuadros, las fotografías, la ropa colgada, la ropa tirada por el suelo, el espejo y todo aquello que esta grabado en mi recuerdo y que se podía observar en tan solo un barrido que acompañaba a un leve girar de cuello, y todo ello me parecía familiar, como si siempre hubiera estado allí.
Ella aún dormía, y su rostro apuntaba hacía mi cuerpo, y yo la veía y describía una y otra vez la distancia en la que estaban sus labios del mentón, la forma de la cara y las pecas que dibujan en su rostro un cuadro abstracto que ni el mejor pintor podría recrear, su nariz chata dejaba expirar el aire que de forma continua inspiraba y esto hacía un vaivén de sus fosas. Juraría, que nunca me hubiera cansado de ese momento, que para mi de alguna manera no tenía fin, y que con certeza podría reproducirlo en mi cabeza en cualquier lugar, surgiendo así un recuerdo que perdurara en el tiempo. Cuando me recosté y con la mirada fija en el techo, mi mente maltrecha debido al poco tiempo dormido, y a los días que con intensidad habían transcurrido, empezaban a venir flashbacks de aquellos lugares que habitamos cuando vivíamos deprisa y alocados, y cuando el tiempo parecía no tener lugar y no pasaba o lo hacía rápido, tan rápido que nos perdíamos entre nuestras caricias.. Y de broma, cuando eramos consciente de esto, decimos que tenemos el poder de hacer que el tiempo no exista, y es un poder fantástico cuando lo único que existe en ese momento es ella. 
Entre mis "kopfkinos", ella despertaba y con ojos rasgados dejaba ver ese color castaño que a mi tanto me gustaba, y con voz de levantada me daba los buenos días, y con ello, yo también despertaba, y le saludaba con un beso. 

sábado, 15 de abril de 2017

Sentir sin tiempo

Las noches más largas del mundo son aquellas que pasan sin que uno se de cuenta, pero luego son esas mismas noches las que más tarde no te dejan dormir.

sábado, 25 de marzo de 2017

sueños amorfos

Ojos ojerosos, ojos de sueño buscan una noche en la que no dormir, tan sólo quieren observar, trabajar y aprender, mientras la noche y el día se mezclan y el tiempo pasa rápido, tanto como los días y en ellos, las estaciones se vuelven iguales y finalmente, los ojos cansados caen mecidos en una luna por hacer, en una mitad que hace de mi su opuesto y la completo finalmente con sueños por hacer, y entonces los dos estamos incompletos..

Pero mis ojos siguen amorficos, entrecerrados, sin cesar de trabajar, a veces buscan paz, y cuando llego a ella y ésta se hace mía, entro en guerra y es campal, y hay heridos y sueños amputados, y entonces caigo presa de una realidad, que aunque aparente, muchas veces duerme y entonces yo despierto, y la paz ha cesado.

sábado, 11 de marzo de 2017

Una noche diferente

Estábamos sentados estratégicamente en forma de escuadrón, con tal de ocupar la mesa, la típica mesa de bar, la misma en la que nos hemos sentado todos y en la que las miradas no podían escapar de las demás.
La noche en aquel bar era celebre y aún quedaba noche por delante, por lo que no había motivo para que la celebración acabara y entre tanto, estas personas, Alex, Julia, Andrea y Joan, hablaban tranquilamente entre el tumulto, y entre ellos habían afinidad, conexión, y eran felices y también habían bebido varios tercios. También existía una silenciosa complicidad entre Alex y Andrea, y Joan y Julia,y los cuatros sabían verlo sin observarlo directamente, y es entonces cuando "lo esencial era invisible a los ojos", y aunque las miradas continuaban, parecía no importarles mucho esto.
Alex encarado a Julia hablaban de manera incandescente sobre un tema que llevaban semanas discutiendo, y aunque tuvieran puntos de vista en común, ambos tenían personalidades muy diferentes, o esto quería pensar Alex, aunque éste sospechara  en ocasiones que eran más parecidos de lo que le gustaría, y es por ello que a veces se complementaban y cuando esto sucedía hacían un buen equipo.
Entonces Alex con el tercio "turia" en la mano derecha y alzándola a la altura del hombro y en ángulo recto hacía su boca, se acercaba el botellín dando sorbos pequeños y marcados, casi al ritmo de las pausas que dejaba Julia al respirar.
En una de las conversaciones Julia espetaba algo acerca  del buen trabajo  realizado, y la distancia que con ventaja sacábamos al grupo "efímero", semblando o dando apariencia a una carrera a contrareloj, como si nosotros tuviéramos el caballo ganador y hubiéramos apostado todo lo que teníamos en este "turf" inventado.
Alex: Creo que los dejamos atrás hace mucho, creo además, que en un mes se han logrado grandes cosas, cosas que jamás el grupo "efímero" hubiera imaginado.
Julia: Lo único que hacía falta eran personas que quisieran trabajar y tener un poco de iniciativa.
Alex: Ahora ya tenemos esa participación y por lo tanto pienso en como mantener esta situación, desde que etiquetamos a ese grupo como "efímero" empezó a dejar de tener sentido para mi.
Julia: Eso está claro, ¿que te crees que estamos haciendo?, aún nos queda mucho por hacer. Que por cierto, tenemos que hablar de la semana que viene, tenemos que organizarnos para que la charla salga lo mejor posible -mientras Julia contaba las ideas que tenía, que eran muchas, Alex quedo nublado y apenas escuchaba, y con disimulo miraba a Andrea, se fijaba en lo guapa que estaba con ese pelo negro y rizado y recogido que le llegaba por los hombros,y en lo bien que le quedaba ese jersey con cordones que unían sus dos extremos superiores, y que se le ceñía tan bien al cuerpo, pero había algo especial en su mirada era algo que...-Julia dio un golpe en la mesa, preguntando ¿me estás escuchando?
Alex: Sí, sí, claro esa dinámica está muy bien, estoy seguro de que puede funcionar -Julia continuo hablando,

Más tarde, y tras unas horas en las que se intercalaban las conversaciones, finalmente, éstas llegaron a un punto y a parte, en el que con una mirada Andrea estaba de acuerdo con Alex en que era tarde y el cansancio afloraba, y antes de que echara raíces y se "apalancaran", decidieron irse, tras una despida cálida y amistosa con Julia y Joan, los dejarón a su suerte en ese bar para dejar a nuestra suerte lo que continuaría en aquella noche....


Continuará.....