sábado, 5 de agosto de 2017

El desierto

Disfrutar de la vida, de las cosas cotidianas, de los placeres que la sociedad vende a  un precio ridículo me resulta asfixiante, porque a manos de cualquiera prolifera la desidia por la vida en sí misma y sus magna y plena apariencia. Y esto nos hace olvidar el sentido de muchas de las cosas por las cuales la humanidad persigue.
Me abruma como la burguesía y la exigencia del siglo XXI acoge en sus entrañas el desencanto de los propios valores que nos trajo hasta este punto de la historia, el desgarro de lo practico por la avaricia del descontento de los corazones rotos, de la felicidad como arma a tomar y el desempeño del amor por una sangrienta batalla que rompe los tejidos de la verdad y olvida la diversidad como regla para la supervivencia, ofreciendo una visión obceca de la versión singular y determinista con la que se trata lo vivo, lo muerto y lo inmaterial, y a veces bajo "insights" premeditados existe la conciencia de la interrelación de todas las cosas, las cuales nosotros como parte del mundo formamos parte.
Es como si la persona viviera en un profundo sueño y para despertar solo pudiera hacerlo física, mental o emocionalmente, es como si todo se viera desde una sola lupa, en vez de usar las "3 lupas" para observar certeramente quien es o que está pasando a su alrededor, es como si viviéramos separados de nosotros mismos y estuviéramos entregados a aquellos aspectos a los cuales aspiramos a mantener ora calma, ora seguridad, en vez de aventurarse a descubrir la dimensionalidad con la que se es.
Claro que, el optimismo pasivo es una opción para vencer la cronicidad de las almas errantes, que velan por todos nosotros mientras dormimos o soñamos, ergo no hay distinción entre personas, eso es cierto, pero si lo hay bajo las condiciones en las que se hayan, las cuales afectan como bien se sabe a la forma en la que se comporta, piensa y siente, y eso es lo que modela a la persona, y que irónicamente se la juzga, sin saber que nosotros podemos convertirnos en algo peor.
¿Hay esperanza?  supongo que es lo único que no se pierde, si esta desapareciera la humanidad seria esclava del sistema que la propia humanidad crea.






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