domingo, 20 de agosto de 2017
Mar
Ahogarse en uno mismo es como intentar nadar en un mar, y no saber como como mover los brazos, las piernas, o mover la cabeza de tal forma que las olas no te hagan tragar un poco de agua salada. Luchar contra este destino es acabar ahogado, pues te quedas sin energías, sin fuerzas y con ello dejas de mover aleatoriamente las partes del cuerpo y cedes a la fuerza de las corrientes que te adentran a lo más profundo. Quizá luchar a contracorriente no sea la mejor decisión, no se puede nadar si no se sabe, pero sí se puede buscar estrategias para mantenerte a flote, para no ceder a la presión marina, o quizá también se puede una vez en calma, recordar como mover las extremidades de tal forma que consigas nadar por la superficie sin necesidad de morir ahogado. Una vez se consigue avanzar, la confianza te dar un gran poder y una buena oportunidad para tomar mejores decisiones.
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