sábado, 25 de diciembre de 2021

Vida a toda velocidad

Y de repente sucedió, tras un año de sequía intelectual y una larga crisis personal, la vida se remonta y hace una tregua con la muerte, y el sentido y la ilusión se ilumina como un foco mal colocado en un concierto dónde no esperabas ser el protagonista. 

Y es así, como la rueda de tu propio engranaje gira sin freno, y los palos que se interponen se rompen con tanta facilidad, como si de paja se tratara, no hay freno, ahora no se puede parar... da vértigo. 

Ahora sólo queda avanzar como un guerreo sin miedo a morir, un guerrero que con disciplina y bien armado, está dispuesto a dar su vida para ganar una batalla, una batalla de sangre y dolor, pero de grandes aspiraciones, una batalla por la conquista de la propia guerra... Ahora nada puede salir mal. 

No sé a dónde me llevara está guerra, sé que será lejos, tan lejos como todos los grandes sueños de todos los grandes conquistadores y emperadores. Todo lo lejos que pueda llegar, todo lo que me permita la vida.