Porque mejor que nadie me has entendido,
me has abrigado desde que he nacido,
has oscurecido mis sueños,
para enblanquecer los.
Me has escuchado aunque respuesta no haya esperado,
porque tu silencio ha bastado para callar al mio,
Eres mi propia alusión y eres solo un mero espejismo,
pero me sigues, me ocultas, y cuando muera tu lo harás conmigo.
Tus noches, mis noches, las mismas son,
bien pues te hablo de nuevo:
Echo de menos,
no unos labios,
ni siquiera un cuerpo que pueda tocarlo,
un sentimiento,
oh si, una emoción tan dulce como la miel mezclado con el azucarado algodón,
No lo inquiero, no lo ordeno, ni lo pido,
solo, lo añoro ¡
He soñado tanto, cuando no lo he tenido,
adivinando en que parte del mundo me estará aguardando,
esperando llenarte con palabras dulces como besos,
esperándose sonrisas cerca de la nada donde puede ser mi todo,
aclarando la garganta del día como amaneceres cerrados en sus ojos,
fantasías inmaculadas, en las que siempre ha creído pero nadie ha cumplido,
SI ¡ he nacido enamorado,
Pero mis palabras no determinan mi pecado,
pues estoy vivo, siento.
-Quizá mi alma sensible, en busca de una compañía,
con la que guste de ser comprendida y entendida.
Ahora noche, olvídalo,
has de ello como tu cielo negro,
mezclalo junto a la oscuridad y borralo,
así es como mi secreto, quedará guardado¡
Ahora mi silencio se ha unido al tuyo,
para quedarnos dormidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario