Dicen que si aguardas al silencio, puedes escucharlos,
los remordimientos que torturan tu propia alma,
que sedienta de perdón, interrumpen tu calma,
apoderándose de la noche, tan oscura como tu otra cara,
llenas de ideas, en las en que su tiempo fueron divertidas,
con apogeo soslayas tu verdadera disciplina,
y con ojeras inexistentes hacen que pesen tu mirada,
cual plomo fue el pesar de mi destino,
que con la misma respiración, el airé no puedo expulsar,
tan sincera como la egoísta persona que se encierra,
de color lúgubre bosteza ha su entusiasta ventana,
Ya ha sido cortado con su cristal,
pero no sangra...
él no esta compuesto de ese fluido que tantos derraman,
es mucho mas denso,
nadie ha visto su color,
se llama compasión ¡
-Entrecerrados cruzaron lazos,
pero un nudo se desato,
y ahora es una cinta como el día que la compro.
Nosotros no nacemos de la moneda,
es como la avaricia la llama insensibilidad,
la compasión nace de la misma palabra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario