Mi vida encierra un secreto,
tan oscuro como la noche,
es leal porque llega con necesidad,
súbdito sucumbo y me hundo en él,
suena la música del tiempo a compás con nosotros,
es la hora y la aguja larga tapa la pequeña,
media noche, todos duermen,
los animales nocturnos sacian su necesidad,
esa sed que deben calmar,
a la que nosotros llamamos sueños,
que fácil debe resultar una vida oculta en la fantasía,
por eso vivimos encantados,
ponderando lo racional, numerando los sucesos,
así es como se controla la masa, con cifras.
-Es cierto,
pensantes vivimos,
reírnos es signo de felicidad,
así es como aprendemos a compartir los buenos momentos,
hemos ordenado tanto la vida que tiendo al desequilibrio,
mi balanza aún sigue sin soporte,
no creerás que todo tiene un peso, verdad ?
Demasiado joven para ponerle a todo etiquetas, números o consignas en general. Simplemente, hay que dejarse llevar, será el destino quien se encargue de formular ecuaciones insospechadas que al final de nuestros días cobrarán sentido.
ResponderEliminarBesos
PD. Como siempre sensacional :)