En consecuencia de la ausencia de diálogos, estamos cotidianamente presos de los monólogos que con sus chistes democráticos muestran las facetas más graciosas de nuestra ignorancia, pues la información de los medios que a la mayoría nos llega, cabe pensar que las "ideas" preconcebidas de lo que a nuestro pesar desconocemos juegan a ser "Dios" en nuestra cultivadas vidas para causar una fructífera cosecha de agresión entre nosotros mismos.
Aplaudo la cruel manipulación, pero aplaudo con más furor nuestro despotismo contra las facetas de nuestra propia moneda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario