martes, 18 de agosto de 2015

Dónde...

Dónde existe la demanda que la oferta no puede propagar,
porqué el comprar es el único remedio contra la ansiedad,
y la ansiedad es la cura contra nuestros deseos.
Dónde quedó la humanidad tras la dos caras de una moneda,
la misma que nos compra y vende, la misma que nos separa.
Dónde quedó la sencilla verdad de la vida, si expira en la muerte de nuestros hechos,
hechos que dañan nuestra alma y perjudican nuestro mundo.
Dónde existe una esclavitud invisible que envuelve nuestro entorno y nosotros lo disfrazamos de felicidad, engañando con una falsedad sarcástica la espantosa realidad, la cual se contradice así misma y la contradicción produce un rechazo, porque está destruiría todo lo que somos y por muy poco que seamos, nuestro ego no quiere morir y por muy miserable que sea nuestra vida es mejor que el dolor de la soledad que esta nos puede causar.
Dónde escuchar se ha convertido en un recurso que nadie utiliza para aprender y solo utilizamos nuestros ojos para juzgar y para enfrentarnos entre nosotros.
Dónde el abuso es constante y no hay medida en el uso de cualquier  necesidad y la convertimos en adicción, esto produce un giro y nos convertimos en la necesidad de lo que necesitamos y esto nos aparta de nosotros y de los que nos rodean.
Dónde existe la creencia siempre habrá un apogeo de humanidad y en ella una esperanza para elevar la conciencia y perseguir un objetivo común y una muerte a la idiosincrasia, porque todo aquello unido forman algo más grande que un conjuntos de puntos dispersos.


Palabras clave: contradicción, soledad, conciencia, comunidad, ansiedad.


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