Ya no hay espacio para el silencio, el "hacer" se ha convertido en necesidad y el "no hacer", el ser sin más se ha quedado en el vacío, como si producir fuera un seña de valor cuantitativo, "cuanto más hago, más y mejor soy".
Aquí en el mundo, hay ruido, mucho ruido, pero este olvida que hay más silencio que ruido en el universo y que desde el silencio todo ha sido creado.
Vivimos rápido y con ruido, vivimos ciegos y sordos, y sin saber muy bien quienes somos avanzamos por el mundo, descubriéndolo a través de imágenes prediseñadas, como si intentarán vender una imagen del mundo que quizá no es...
¿Cómo se ha llegado a esto?
Quiero vivir a mi ritmo, sin tener miedo a la rapidez con la que el mundo se mueve y con el silencio con el cual hemos sido creados, es quizá que descubra quien soy.
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