La historia desparece,
para dejar las huellas de su atardecer,
entonces cuando amanece,
alumbra las sombras por las que consuela todas sus catástrofes.
Entonces llegamos al punto en el que ciclo se repite,
lo que no ves no lo sientes
y es cuando llegamos a la conclusión de que vivir sin ojos,
es mejor que la misma noche que no nos deja ver.
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