congelados los recuerdos de esa quemaduras que cerrados con pomo,
anestesiaron las palabras con demencia.
La prosperidad de cada mañana cogió veracidad en la almohada,
donde los sueños cayeron antes que sus anochecidos ojos,
el morado dolor que visible demuestra su rostro,
es la batalla de una realidad quedada en una frontera,
en ella quedo el valor del cual anulo todo cuanto era.
"Perdí los papeles" solía decir,
no era cierto.
Solo le falto un libro donde ponerlos.
Que la batalla de tu realidad sea la lucha por tus sueños, estoy convencida que podrás conseguirlos :)
ResponderEliminar¡¡Ánimo!! Te quiero