El control de los impulsos para el hombre es un reto inquebrantable para su continua evolución, el estancamiento en sus instintos más básicos le asegura un retroceso en sus capacidades como ser consciente perdiendo de esta forma toda consciencia.
El placer que produce consumir nuestros instintos no son más que mera ilusión que se pone a nuestro alcance para necesitar más, la definición de placer adquiere entonces demasiados significados, uno de ellos es la felicidad, el placer da felicidad, no es del todo cierto. Es como dar nombre a la emoción que sentimos al cubrir nuestros instintos más básico, asemejando la euforia con la felicidad...
Siento decir que la felicidad es ausencia de todo placer, la necesidad de no necesitar es el principio de libertad.
El hombre es para el hombre una necesidad que el mismo consume.
El hombre es para el hombre lo que cree, creer sobre él.
El hombre para el hombre es un reflejo en su cultura.
El hombre es para el hombre lo que es.
Desde que perdió la naturaleza, desde que el hombre se perdió, se sigue buscando, se sigue inventando.
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