sábado, 7 de marzo de 2015

Viviendo sin saber que sueño.

Cuando el nos encuentra nuestras risas están disfrazadas con antifaz y nuestro velo vuela en la ausencia que deja una ilusión y quizá la fantasía que corre por la imaginación de una mente lívida y plena de deseo. El nos encuentra siempre de día y de noche, sobre todo de noche, cuando los astros entorpecen con su tenue luz los pasos que damos a zancadas para no pisar los charcos los cuales evitamos para no mojarnos, para no despertar pues de hacerlo, no solo elevaríamos la mirada al cielo y contemplaríamos que aquel débil destello es suficiente para vernos y aún así tendríamos que tocarnos para comprobarlo, pero cerraríamos los ojos porque el nos puede encontrar y quitas importancia, negando que todo aquello solo fue un sueño y que lo real solo esta tras el antifaz de nuestras risas y tras la ausencia de nuestro velo, es así como el nos persigue más que nunca.
Disonante con aquello que entorpece nuestro paso, a ritmo vamos de nuestros sueños sin pisar si quiera la franja de lo que nos separa de nosotros, andamos por caminos de plata y pies de oro, intocables y relucientes, brillamos con luz alocada e indiferente, será así como uno pueda vivir y quizá sentir, sí , la vida se lleva dentro y con ella toda una obra con múltiples personajes que ríen y lloran y sollozan felicidad, son los alfeñiques de un tiempo finito y fugaz que acaba con esta tormenta perfecta, donde el, el presente, nos despierta y nos derrite con la presencia de su esplendor grabando en nosotros, grabando a fuego,grabando con tipografía impoluta el recuerdo de que estamos vivos y ese preciso momento es del que todos huimos, para soñar que lo estamos, para creer que nos estamos muertos.


"Como dijo aquel genio, 
esta vida es un sueño, un sueño, 
como dijo aquel genio, 
esta vida es un sueño y soñaré, soñaré "

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