martes, 16 de octubre de 2012

JCH

Llueve como el día que nació,
así sus lágrimas guardadas quedaron,
en recuerdos que pocos olvidaron.
muchos otoños pasaron ante sus ojos,
pero sonreía como si fuera verano,
el sol de su corazón le alumbro, 
ahora solo le queda el calor del sol,
porque frío es su espíritu como sus manos,
Cerrado sus parpados, 
quedando todo en un sueño.

El dulce despertar que nunca volverá,
dejara de llenar la luz de su realidad,
así como su respirar, 
su forma de caminar, 
hasta la forma de mirar,
llenaba de alegría solo con hablar, 
cada palabra que susurraba era delicia,
que no fue apreciada.

llenas nuestros recuerdos, 
como de arena que la forman sus granos,
formando playas en las que los deseos, 
no serán suficiente para caminar de nuevo a tu lado.

pues eres y serás querida,
en todas las etapas de mi vida, 
pues has marcado mi infancia y mi adolescencia,
añoraré cada sonrisa iaia.

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