jueves, 20 de marzo de 2014

bombilla

Quedaba lúcida la bombilla después de ser apagada porque de noche veía más que lo que le ocultaba el día, decían que si sé encendía era porque tenía una idea pero ella se comparaba con una estrella porque era más brillante porque estaban más lejos y ya no solo tenía ideas sino también sueños. Mi querida bombilla solía brillar poco, porque poca esperanza tenía y no solo era esperanza lo que le faltaba sino vida, vida que le hiciera brillar que la hiciera ya no solo pensar, sino crear, inventar, moverse junto a la luz de sus propias ideas, el recuerdo de su pasado ya era trascendente, porque sabía que la historia prosigue y que la iluminación con la que alumbraba la noche no solo ha sido de un día, ha sido la intensidad con la que brillaba cada día de su corta vida.

La bombilla ya estaba cansada de vivir en una caja y de comprarse nuevos casquetes con decoraciones inútiles incluso la misma bombilla podía brillar de forma diferente pero que hay de la luz que emite esta bombilla donde va a parar, a que preocupaciones le mueven para no salir de todo aquello, porque esta bombilla creía que la  masa solo es influenciada porque en la igualdad  esta la razón y cuanto más diferente sea punto de un mismo grano de arena fabrica una silueta del movimiento dando masas colonizadas por el fuego del inconformismo  que hace que recree en las ideas una confusión, decían que somos lo que pensamos pero no somos lo que decimos, porque las palabras son el sufragio del pensamiento y cual el pensamiento de una persona que hace el mal, que bombilla merece morir por un pensamiento, que poder tiene sobre mi el poder de tu pensamiento acaso es más habido que el mío o solo, sientes menos que yo y deseas imponerme por tu egoísmo tu idolatrara parlamentaria, esto hacía de una bombilla compleja extraña en el mundo, porque su luz, la luz de las ideas hacía que su bombilla brillara.

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