Eres joven, atrevida y alocada y te gusta moverte, sintiéndote viva, siendo feliz,
por eso bailas, para provocar envidia y atraer miradas,
pero eso no te preocupa porque estás llena de energía y quieres vivir el momento, ese instante que sabes que no pasará dos veces y ese pensamiento te desborda por tu inteligencia pero no es momento de pensar, sino de vivir y ello implica hacerlo deprisa, con risas, esas risas clandestinas que roban el corazón de más de uno,ellos, los hombres entran en tu embrujo, en tu hechizo de gitana que van a juego con tus verdes ojos esmeralda, quieren seguirte, viajar contigo mientras aún sea de noche, quieren perderse contigo para desaparecer en la pasión, pero después de eso sabes que hay dolor porque quieres olvidar y eso te hace ser esclava de tus recuerdos, por eso eres fugaz y no quieres ataduras, solo quieres dejarte llevar, bailar como si solo la luna tocara para ti el violín, desfallecida entre sueños quieres tumbarte, pero eres fuerte y luchas contra tus parpados que son como una ventana que te impide ver un mundo que mañana no verás y eso te da tristeza, pero no lloras porque aún queda noche, aún quedan bailes y sonrisas y bebes para que tu motor siga funcionando, para que las luces pasen como destellos y pienses que sean estrellas fugaces a las cuales las intentes coger con las manos, siempre vacías, queriéndolas llenar con deseos, deseos que pides a los coches que van a toda velocidad y los confundes con destellos mágicos, todo da vueltas y no sabes si eres tú o es el mundo que gira a tu alrededor, te llevan de la mano, pero sabes que quien te agarra es de confianza y dejas que te lleve, porque a veces es bueno dejarse llevar, dejar de saber lo que pueda pasar abre las puertas a lo desconocido a lo excitante y crea un morbo súbito que hace que abras los ojos para que no puedas perderte nada de lo que pasa a tu alrededor.
Pasan las horas aceleradas y con ellas el ritmo de tu corazón, hablas pero no dices nada, no encuentras nada interesante porque te recuerda a lo de siempre y vuelves a ser esclava ¿ esto es crecer o es aprender ? ante una pregunta que encuentras una solución atascada, sigues tu intuición y valoras con crítica la idea de cambiar, no la noche, la noche no puede cambiar porque es oscura, tu dibujas en ella sonrisas como destellos de farolas confusas, cambias la trayectoria hacía vías desconocidas que te hagan experimentar para volver a ser joven, atrevida y alocada.
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