sábado, 31 de mayo de 2014

Gotas libertinas que chocan en el caos de la globalidad.

Entre nubes el día se mezcla con confusión, atemorizando lo mundano, sacando paraguas para evitar lo inevitable y natural, mojarse, empaparse de precipitaciones que hinchan al suelo de agua y este agradecido se refresca y el agua es absorbida por los árboles y sus raíces, lo que para algunos significa un suplicio y una reprimenda para otros significa vida, para mi es vida en minúsculas gotas de lluvia que inunda nuestro mundo de esperanza y que sin ella, la "maleza" no crecería por doquier.

Aún cuando los conceptos sobre las ideas nos obligan a reaccionar de una forma verdaderamente irracional, pienso retrocediendo en lo aprendido y cobro nuevo sentido en los manjares de la vida, en las interpretaciones de la naturaleza y  dejo llevarme por la tranquilidad que esta me ofrece. Los hábitos son repeticiones de actos que una vez fueron implantado de una manera u otra y a veces despegarnos de estos significaría desprendernos de nosotros mismos, pero creo profundamente que es mucho más que eso, es mucho más que desprendernos de nuestra piel, porque los hábitos pueden modificarse para nuevos propósitos, quizá, más humanos y menos mordaces, pero claro esta la conformidad y  las cadenas son cómodas, en las celdas de nuestros hogares, calientes y  satisfacen nuestras necesidades y las no tan necesarias,así en este "progreso" empezamos a valorar lo superficial de nuestro raciocinio

Desearía vivir, lejos del ruido y de las amonestaciones sociales, así como si callase las voces internas que me dictan las reglas con las que se maneja mi vida, sin tener en cuenta mi propia filosofía de vida, mi propia libertad responsable.

-De esta forma y en consecuencia de tantas palabras que solo son palabras y lo seguirán siendo hoy y siempre, decidí salir, mojarme y experimentar la textura del cielo sobre mi piel, sobre mi cabello empapado de libre albedrío.

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