En la historia de la mañana todo resplandece, todo parece estar vivo, todo parece cobrar sentido, será el día y la luz del sol que nos calienta de armonía y mueve los arboles para que canten y esa brisa nos haga volar por encima de nuestro pensamientos y perdamos parte de nosotros para disfrutar de la sencillez, para darnos cuenta de esa luz que no podemos ver en nuestra propia caverna, es en esta caverna donde las cadenas pesan más que el sentido y nos vierten de sombras que confunden nuestras mañanas y nuestros días, por eso la observación es la mejor ciencia que existe, experimentar mediante los sentido es el verdadero sentido de la armonía con la que los arboles cantar, es cantar nosotros junto a los arboles, es vivir como lo hace la vida, sin la prisión que engaña nuestra naturaleza, la misma con la que la brisa mece todo lo inanimado y lo transforma en animado por el mero hecho de que esta, la brisa, acuna todas las hojas que libres vuelan como un pájaro, ¡ no es maravilloso !.
Esta claro que buscamos una historia que nos sorprenda, que nos distraiga, que nos intrigue hasta tal punto que nos olvidemos de lo esencial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario