Me hice el muerto y empece a flotar, puede que el vaso lleno y desbordado sea pequeño pero su agua contiene más que la de un océano entero y es suficiente para morir ahogado. Lo discriminé y menosprecie y no miré porque no apunte bien con el catalejo, no divise el peligro con el que me estrellé, es cierto, la falta de observación para un navegante es esencial para su supervivencia y ahora en mares desconocidos y con el vaso vacío, beberé de el cada día para que no sobrepase lo que alguna vez pueda ser una tormenta, un huracán que arrase con todo, hasta conmigo mismo.
sábado, 25 de octubre de 2014
En un vaso lleno
El vaso se llenó y quedó desbordado, empapando todo lo que encontraba a su paso, en este caso chopo unos papeles cuyos recuerdos apilados en lineas y que con palabras daban vida a lo que una vez existió para nosotros y cuya historia es permanente en nuestras sienes y que cuando quieres olvidar ciertas memorias estas se arraigan con más fuerza y su ímpetu nos deja exhaustos, pues bien todo, todo, fue corroído por el trasiego que dejaba a su paso dicho liquido y dejó desfigurada toda narrativa, todo recuerdo y por un momento hundido, sumergido y todavía a proa veía como el mar que una vez fue mi hogar me tragaba y yo intentaba respirar, !no quería morir¡, pero cuanto más luchaba esta más me tragaba.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario