martes, 11 de noviembre de 2014

En la profundidad del frío.

Es un placer tenerte, tocarte y olerte, quizá signifique para mi mucho más de lo que debería ser, argumentar tu belleza mediante los sentidos me parece corrosivo, no quisiera mancharte, no quisiera estropearte mediante juicios que succionan con maldad toda bondad inscrita en cada sonrisa con la que compartes tu realidad, esa media sonrisa que llena la otra mitad del mundo en el que vives, en el que te creas con cada apariencia y con cada sueño que al dormir cumples. Créeme no es difícil cegar a la inocencia y llenarla de intereses marchitando el ánima, matando la esencia propia y por esto ya  no queda  espacio para los que aman de verdad, porque amar y se amado no es necesitar y ser necesitado, porque quienes necesitan del amor siempre necesitan ser ayudados y esto destruye al amor porque crea conveniencia. Ya no hay espacio para personas que repudian el placer que el amor da, porque ya no es el amor lo que uno busca, salvo el placer que este da.
Se podría decir que ver las cosas como son mata la subjetividad y la profundidad con las que se deberían ver  porque tras ellas uno puede descubrir más que por su mera apariencia y esto es lo que sucede con la belleza y sus placeres, quizá el hombre este perdiendo la capacidad de sentir o quizá sea que sienta demasiado y quiera esconderse tras el telón para no ser señalado y avergonzado y frágil como un tempano de hielo sea arrancado de su oscura cueva donde vive y crece en soledad. Puede dar frío quizá más del que haga fuera pero si eso fuera cierto uno debería estar congelado y que al exhalar ya no haya calor sino vapor efímero y digamos que solo es el contraste de temperaturas sin tener en cuenta el porque exhalamos calor en vez de vapor.

No hay placer más grande que el dejar ser y siendo con ello, porque tras la profundidad de cada realidad esconde un secreto tan inmenso que jamás seremos capaces de descifrar y por ello no soy capaz de dar nada por hecho y menos la intensidad con la que te toco, te huelo y te siento.

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